• Descripción

Las baterías producen gases inflamables. Nunca fume o acerque fuentes de calor. No produzca chispas eléctricas. Si la batería es de electrolito líquido, efectúe su traslado con extremo cuidado para que no se derrame el electrolito ácido. Una batería siempre debe levantarse tomándola de la base; evite siempre hacerlo de los bornes: podría dañar el sellado de los mismos. Si se derrama electrolito ácido en la ropa o en el cuerpo, lave inmediatamente con abundante agua durante no menos de 15 minutos; si hubiera salpicaduras en los ojos, no los cierre y lávelos con agua durante el tiempo ya mencionado; recurra a un médico o servicio oftalmológico lo antes que sea posible. Cuando el derrame sea más importante, y encontremos electrolito en el piso, se debe tener en cuenta que la composición de este (en peso) es de, aproximadamente un 45% de ácido sulfúrico concentrado. Entonces, recordemos que jamás se debe arrojar agua sobre un ácido. O sea, seamos absolutamente claros: no arrojar agua sobre el derrame. Lo que se debe hacer con un derrame de ácido, como ocurre con otros productos químicos, es absorberlo, para luego descartar el material absorbente impregnado en un cesto o bolsa para residuos peligrosos (en otras palabras, no se debe descartar con la basura domiciliaria). Una vez absorbido el derrame, cualquier traza o mancha de electrolito que quede en el piso y pueda tener un efecto residual, puede neutralizarse limpiando mediante una solución de bicarbonato de sodio (125g por litro de agua) seguida de un enjuague final con agua. Al conectar las terminales de un cargador externo a la batería, poner el cable (rojo) positivo al borne positivo y el cable (negro) negativo al borne negativo. Si la batería aún está conectada a algún equipo, previamente, desconecte el borne negativo. Recuerde que una batería es un equipo eléctricamente activo (o “vivo”). Trátelo con el mismo respeto y cuidado con el que manipula los equipos conectados a la red de corriente alterna. Además cuide que la tapa o cubierta superior esté limpia y no deje elementos metálicos sobre la misma. Utilice herramientas aisladas con termocontraible (o cinta aisladora en el peor caso), quítese los anillos y relojes de malla metálica al trabajar. Asegúrese que, al instalar la batería, la polaridad de las terminales sea la correcta; de lo contrario, podría dañar el equipo a alimentar. Las baterías contienen plomo en su interior. Por lo tanto, cuando la capacidad es mayor a 50Ah, su peso pasa a ser considerable. Recuerde que no es su espalda, sino sus piernas y rodillas, las que deben realizar el esfuerzo más importante cuando levante una batería del piso. Siempre que pueda, y obligatoriamente cuando el peso exceda de 30 Kg, recurra a la ayuda de otra persona y al empleo de elementos de izaje. Por el mismo hecho de que contiene plomo (además de ácido sulfúrico), al final de su vida útil, una batería no puede descartarse con la basura domiciliaria. Ingrésela a un circuito de reciclado entregándola a quien le suministre la batería nueva (el reciclado de baterías de plomo-ácido está regulado por la Resolución 544/94 de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación).